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Incautados elementos explosivos en el Terminal de Transportes de Neiva
En desarrollo de actividades de patrullaje, registro y control, uniformados de la Policía Nacional en Neiva lograron la incautación de material explosivo abandonado en la parte externa del Terminal de Transportes de la ciudad, evitando una posible afectación a la seguridad ciudadana.
El procedimiento se llevó a cabo en horas de la madrugada, cuando la patrulla de vigilancia fue alertada sobre la presencia de unos elementos sospechosos en una de las plataformas de buses intermunicipales. Al llegar al lugar, los uniformados observaron un costal blanco que, a simple vista, parecía contener arroz; sin embargo, la presencia de un cable generó alerta inmediata.
Siguiendo los protocolos de seguridad, se acordonó la zona y se solicitó el apoyo del binomio canino antiexplosivos. Con la intervención del canino ADES y su guía especializado, se confirmó la presencia de material explosivo en el interior del costal, hallando 20 detonadores eléctricos, una bobina de 250 metros de cordón detonante y 60 metros de mecha de seguridad.
Estos elementos fueron incautados y dejados a disposición de la Fiscalía General de la Nación, quien adelantará las investigaciones correspondientes para determinar su procedencia y posible uso.
“El trabajo articulado de nuestros uniformados y las capacidades especializadas como el grupo antiexplosivos, nos permite actuar de manera oportuna frente a cualquier situación que ponga en riesgo la integridad de la ciudadanía. Seguiremos intensificando los controles en puntos estratégicos de la ciudad”, señaló el coronel Héctor Jairo Betancourt Rojas, comandante de la Policía Metropolitana de Neiva.
La Policía Nacional invita a la comunidad a informar de manera oportuna cualquier situación sospechosa a través de las líneas de emergencia, contribuyendo así a la prevención de hechos que puedan afectar la tranquilidad y seguridad de todos.
Recuperada motocicleta hurtada en zona boscosa de Neiva
El hallazgo se realizó en una zona boscosa del barrio Limonar, donde los uniformados ubicaron el automotor abandonado. Tras verificar sus antecedentes con el radiooperador de la zona sur, se confirmó que la motocicleta había sido hurtada el pasado 1 de mayo.
De acuerdo con la información conocida, el propietario se encontraba realizando la entrega de un domicilio en el barrio Las Acacias, comuna 8 de Neiva, cuando fue intimidado con arma blanca por dos sujetos, quienes lo despojaron de la motocicleta.
Gracias a los planes de patrullaje y control que adelantamos permanentemente en diferentes sectores de la ciudad, logramos recuperar esta motocicleta y avanzar en la afectación de este delito que impacta la tranquilidad de los ciudadanos. Hoy la Policía Metropolitana de Neiva presenta una disminución del 27 % en el hurto a motocicletas y la recuperación de 105 motocicletas en lo corrido del año, resultados que reflejan el compromiso institucional con la seguridad y convivencia ciudadana. “Invitamos a la comunidad a denunciar oportunamente cualquier hecho sospechoso y a seguir trabajando de la mano con la Policía Nacional por la seguridad de Neiva”, manifestó el señor coronel Héctor Jairo Betancourt Rojas, comandante de la Policía Metropolitana de Neiva.
La motocicleta recuperada fue dejada a disposición de la autoridad competente para posteriormente ser entregada a su propietario. La Policía Nacional continúa adelantando acciones operativas y preventivas para contrarrestar el delito y fortalecer la seguridad ciudadana.
Jesús David Pacheco Álvarez
Ser madre y servir con vocación: la Policía Nacional exalta la labor de la patrullera Claudia Suescun en el Día de las Madres
En el marco de la celebración del Día de las Madres, la Policía Nacional en el departamento del Meta exalta la historia de vida y servicio de la Patrullera Claudia Milena Suescun García, una mujer que representa el equilibrio entre la vocación policial y el amor profundo de ser madre.
Con tan solo 29 años, esta uniformada, oriunda del municipio de Granada, Meta, ha demostrado que la maternidad y el servicio a la comunidad pueden caminar de la mano. Hace cinco años, con el nacimiento de su hijo Jhonnatan, su vida tomó un nuevo propósito que hoy se refleja en cada una de sus acciones dentro y fuera del uniforme.
La Patrullera Suescun se formó profesionalmente en la Escuela Provincia de Sumapaz (ESSUM), donde en el año 2020 alcanzó el título de Técnico en Servicio de Policía. Desde entonces, ha dedicado más de seis años de servicio a la Policía Nacional, destacándose por su disciplina, sensibilidad social y compromiso con la ciudadanía metense.
Para Claudia, su hijo no solo es su mayor orgullo, sino también la fuerza que la impulsa a superarse día a día. La maternidad, lejos de ser un límite, se convirtió en una motivación constante que fortalece su carácter y reafirma su entrega institucional.
La pérdida de su hermano mayor en el año 2019, quien se desempeñaba como cadete en la Escuela de Policía General Francisco de Paula Santander, no fue un obstáculo para continuar y cumplir sus objetivos. Por el contrario, este hecho fortaleció su carácter y la impulsó a convertirse en un pilar de resiliencia y apoyo para su madre, la señora Carmenza García, afrontando la adversidad con valentía y determinación.
Actualmente, se desempeña como integrante del Grupo de Infancia y Adolescencia, adscrito al Grupo de Protección y Servicios Especiales en el municipio de Granada. Desde esta labor, ha participado activamente en programas de prevención, acompañamiento y protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes, generando un impacto positivo en la comunidad y fortaleciendo la confianza ciudadana hacia la Institución.
El coronel Nelson Eduardo Zambrano Esguerra, comandante del Departamento de Policía Meta, señaló: “La historia de la Patrullera Claudia Milena Suescun representa el compromiso y la vocación de servicio de las mujeres policías, quienes con valentía y sensibilidad cumplen su misión institucional sin dejar de lado el invaluable rol de ser madres. Su dedicación es motivo de orgullo para la Policía Nacional y para la sociedad en general.”
En esta fecha especial, el Departamento de Policía Meta rinde un sincero homenaje a todas las madres que integran la Institución, reconociendo su esfuerzo, entrega y aporte fundamental a la construcción de una sociedad más humana y segura.
La Policía Nacional reafirma su compromiso con el reconocimiento del rol de la mujer y la promoción de la equidad, el respeto y la dignidad dentro y fuera del servicio policial.
¡Feliz Día de las Madres!
¡Gracias por proteger con amor!
Capturados por porte ilegal de arma de fuego en la comuna 7 de Neiva
En lo corrido del año, la Policía Metropolitana de Neiva ha incautado 70 armas de fuego.
La Policía Nacional en Neiva continúa adelantando acciones operativas y de control en diferentes sectores de la ciudad, con el propósito de contrarrestar los delitos que afectan la seguridad y convivencia ciudadana.
En horas de la noche, uniformados adscritos al servicio de vigilancia realizaban labores de patrullaje por el barrio San Martín, comuna 7 de la capital huilense, cuando sobre la carrera 15 con calle 1A observaron una camioneta de color blanco con vidrios totalmente polarizados, situación que impedía visualizar a sus ocupantes, generando sospecha entre los policiales.
De manera inmediata, los uniformados procedieron a realizar la señal de pare desde la motocicleta institucional, logrando detener el vehículo para efectuar el respectivo procedimiento de registro a personas y verificación del automotor.
Durante el procedimiento, a uno de los ocupantes le fue hallado un proveedor para pistola con munición y, al inspeccionar el interior del vehículo, fue encontrada un arma de fuego tipo pistola sin número de serie visible.
Los ciudadanos, de 28 y 22 años de edad, manifestaron no portar documentación que acreditara la propiedad, tenencia o permiso para el porte del arma de fuego, motivo por el cual fueron capturados y dejados a disposición de la autoridad competente por el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.
“El trabajo permanente de nuestros uniformados en las calles de Neiva permite reaccionar oportunamente frente a situaciones sospechosas y prevenir hechos que puedan afectar la tranquilidad de la ciudadanía. A la fecha, *en la jurisdicción de la Metropolitana de Neiva, han sido incautadas 70 armas de fuego,* las cuales hemos retirado de las calles, evitando afectaciones a la vida, la integridad y el patrimonio de los ciudadanos. Invitamos a la comunidad a continuar denunciando cualquier hecho que ponga en riesgo la seguridad”, manifestó el coronel Héctor Jairo Betancourt Rojas, comandante de la Policía Metropolitana de Neiva.
Mauricio Jose Escorcia Villa
La Policía Nacional en Bucaramanga exalta a las madres en su día e invita a celebrar con amor, tolerancia y responsabilidad
En el marco de la conmemoración del Día de las Madres, la Policía Nacional en Bucaramanga extiende un saludo especial y un profundo reconocimiento a todas las madres de Bucaramanga y su área metropolitana, exaltando su invaluable papel como símbolo de amor, fortaleza, sacrificio y entrega incondicional.
Hoy rendimos homenaje a esas mujeres que, con su ejemplo y dedicación, construyen hogares, forman ciudadanos de bien y sostienen con valentía a sus familias, incluso en medio de las dificultades. De manera especial, reconocemos a las madres policías, esposas de policías y a todas las mujeres que desempeñan este rol invaluable, agradeciéndoles por ser inspiración permanente y por enseñarnos cada día el verdadero significado del servicio, la paciencia y el amor.
Desde la Policía Nacional en Bucaramanga hacemos un llamado respetuoso a toda la ciudadanía para que esta fecha tan significativa sea una oportunidad de unión familiar, reconciliación y convivencia pacífica. Invitamos a compartir en familia con responsabilidad, tolerancia y respeto por la vida.
Es importante recordar que, desafortunadamente, esta es una de las fechas en las que históricamente se incrementan los hechos de intolerancia y las tragedias familiares, muchas veces asociadas al consumo irresponsable de alcohol. Por ello, reiteramos nuestro llamado a la prudencia y al autocuidado.
“Hoy el mejor regalo para mamá debe ser verla sonreír, tranquila y rodeada de amor; no permitamos que la intolerancia, las discusiones o las decisiones irresponsables opaquen esta fecha tan especial. Celebremos con respeto y en paz”, manifestó el Brigadier General William Quintero Salazar.
La Policía Metropolitana de Bucaramanga continuará trabajando con compromiso y dedicación por la seguridad y convivencia de todos los ciudadanos.
¡Feliz Día de las Madres!
Eli Blanco: la mujer que dejó su hijo en casa para perseguir el sueño de ser patrullera
En Lorica, Córdoba, donde el calor parece quedarse pegado a las paredes y las tardes huelen a patio recién barrido, creció Eli Carolina Blanco Correa rodeada de una familia que le enseñó que la vida se sostiene entre todos. Papá trabajaba, mamá también, y mientras ellos salían a buscar el sustento, los abuelos se encargaban de cuidar a los nietos. Allí aprendió el valor de la unión, de la humildad y de mirar siempre el lado bueno de las cosas, incluso cuando el mundo parecía empeñado en mostrar lo contrario.
En su familia nunca hubo policías. Nadie había vestido un uniforme ni patrullado calles. Ella sería la primera. Tal vez por eso, cuando hablaba de ingresar a la Policía Nacional, muchos lo miraban como un sueño demasiado grande para una muchacha criada entre sacrificios y limitaciones económicas. Pero ella llevaba esa idea sembrada desde niña, como quien guarda un secreto que se niega a abandonar.
De pequeña soñaba con dos cosas: ser odontóloga o policía. Pero mientras otros niños jugaban sin preocupaciones, ella también aprendía responsabilidades. Estudiar, mantener el orden de la casa y ayudar con los oficios eran parte de la rutina. Hubo una dificultad que todavía recuerda entre risas nerviosas: aprender a montar bicicleta sin ruedas. Dice que recibió burlas por eso, que el bullying de los amigos le golpeó la seguridad por un tiempo, pero terminó aprendiendo algo más importante que pedalear: resistir.
La adolescencia le llegó con cambios bruscos.
Dejó Lorica y se fue para Medellín, prácticamente a empezar de cero. Cambió la tranquilidad de su tierra por el ruido de una ciudad inmensa donde nadie la conocía. Trabajó y estudió al mismo tiempo, porque entendió temprano que la vida no iba a regalarle nada. Allí aparecieron el cansancio, los horarios apretados y las madrugadas eternas, pero también una versión más fuerte de sí misma.
Trabajó como asesora de ventas en Supergiros y después en Deli Postre. Detrás de un mostrador fue reuniendo peso por peso para pagar sus estudios y acercarse al sueño que llevaba guardado desde niña. Mientras muchos creían que ya era tarde para ingresar a la Policía, ella seguía ahorrando en silencio, aferrada a la idea de que todavía podía lograrlo.
La maternidad apareció como un regalo deseado, aunque también le cambió todos los planes. Ser madre la hizo aplazar sus metas. Después vino la separación, la pandemia y los días difíciles donde no había estabilidad ni certezas. Hubo momentos en los que sintió que no podía más. “Sin estudio, sin trabajo y sola”, resume ella, como quien todavía recuerda el peso de aquellos días oscuros. Pero había algo más fuerte que el miedo: las ganas de darle un mejor futuro a su hijo.
A los 26 años le tocó asumir también el rol de padre. Desde entonces aprendió a priorizar, a dejar fiestas, salidas y caprichos personales por estar presente para su hijo. Y aunque muchas veces sintió que sus sueños se habían detenido, nunca los enterró. Solo los puso en pausa mientras resolvía la vida.
Cuando decidió ingresar a la Policía Nacional, casi nadie creyó que pudiera lograrlo. La edad parecía jugarle en contra y además, era su única oportunidad. Pero Eli Carolina ya estaba acostumbrada a pelear contra los pronósticos. Trabajó, ahorró, retomó sus estudios y se presentó. Entró con miedo, sí, pero también con la tranquilidad de dejar a su hijo estable. El día que se puso el uniforme por primera vez entendió que la persistencia también tiene recompensa.
Hoy patrulla las calles con la misma disciplina que aprendió desde niña. Y aunque reconoce que lo más duro de la carrera ha sido perderse fechas especiales con sus padres y estar lejos de ellos, asegura que todo ha valido la pena. Lo dice alguien que conoce bien el precio de los sueños.
Hay una noche que todavía le acelera la voz cuando la recuerda. Ocurrió en Magangué, durante la atención de un hurto en un casino. Ella y su compañero llegaron pensando que era un procedimiento más, pero al llegar encontraron a los delincuentes saliendo armados. Todo pasó rápido. Uno de ellos se abalanzó sobre su compañero y empezó a golpearlo. Entonces Eli reaccionó. En medio de la tensión logró intervenir y defenderlo. Después descubrieron que no era un solo delincuente, sino cuatro hombres dispuestos a escapar a cualquier costo.
Ese procedimiento terminó con un capturado, dos armas de fuego incautadas, dos motocicletas recuperadas y dinero en efectivo decomisado. Pero cuando habla de aquella noche, Eli no menciona primero las capturas ni los resultados operativos. Lo que más recuerda es el momento en que devolvieron las pertenencias a las víctimas y escuchó un simple “gracias”. Para ella, ahí está el verdadero sentido del uniforme.
Hoy, cuando los niños la miran con admiración en las calles, entiende que todo el camino recorrido tuvo sentido. La niña de Lorica que un día fue víctima de burlas por no saber montar bicicleta terminó convirtiéndose en la única policía de su familia. Y aunque llegó tarde a su sueño, llegó justo a tiempo para demostrarse que nunca fue imposible.