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Únete al canal de WhatsApp (se abre en una pestaña nueva)Detrás del uniforme y el equipo táctico hay una historia de disciplina, esfuerzo y convicción. La de la patrullera Viany Vanessa Bermúdez Cortés, una mujer que encontró en las exigencias del servicio operativo la oportunidad de demostrar sus capacidades y contribuir a la seguridad de los ciudadanos.
Su historia en la Policía Nacional comenzó en 2017. Tras adelantar su formación en la Escuela de Policía Carlos Eugenio Restrepo, en Medellín, de la que egresó en 2018, inició una trayectoria marcada por el compromiso institucional y la vocación de servicio. Actualmente, integra el Grupo de Operaciones Especiales (GOES) de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, una unidad especializada que apoya procedimientos de alto riesgo y desarrolla intervenciones contra diferentes manifestaciones de la criminalidad.
Una vocación que se fortalece con preparación y disciplina
Integrar una unidad de operaciones especiales implica asumir retos que exigen preparación física y mental, capacidad de reacción, coordinación y trabajo en equipo. Por eso, la formación de sus integrantes contempla entrenamiento táctico y acondicionamiento físico para responder ante situaciones complejas, bajo los principios de legalidad y respeto por los derechos humanos.
Dentro de este proceso se encuentra el Curso de Operaciones Tácticas Urbanas (OTU), orientado a fortalecer las capacidades de los uniformados para el desarrollo de procedimientos tácticos. La Policía Nacional ha documentado programas de este curso con una intensidad de 280 horas académicas, distribuidas en componentes teóricos y prácticos.
En su labor cotidiana, Bermúdez Cortés participa en intervenciones policiales, diligencias de allanamiento, patrullajes y actividades de registro y control en zonas urbanas y rurales del área metropolitana. Cada servicio representa una responsabilidad que demanda concentración, preparación y confianza en el equipo de trabajo.
“Soy Policía Profesional y me enorgullece pertenecer a una institución que me permite demostrar mis capacidades. Estar en una unidad como el GOES significa asumir mayores exigencias y prepararme cada día para cumplir mi labor con responsabilidad, disciplina y compromiso”, expresa la patrullera.
Abrir camino y convertirse en referente para otras mujeres
Para ella, ser mujer policía significa mucho más que vestir un uniforme: es representar a quienes luchan por sus sueños, superan desafíos y demuestran que, con disciplina, preparación y determinación, es posible alcanzar grandes metas.
Su historia también refleja el valor de la formación personal. Mientras cumplía con sus responsabilidades en la Policía Nacional, continuó sus estudios hasta graduarse como técnica en auxiliar de enfermería, haciendo realidad una meta que complementa su vocación de servicio y su compromiso con los demás.
En una especialidad que demanda exigencia física, fortaleza mental y capacidad para actuar bajo presión, su presencia contribuye a visibilizar el papel de las mujeres en los escenarios operativos de la institución. Su mensaje es claro: las oportunidades se construyen con perseverancia, preparación y confianza en las propias capacidades.
“Me enorgullece ser mujer policía porque puedo demostrar que las mujeres también estamos preparadas para asumir grandes retos. Quiero que las niñas y las jóvenes vean en nosotras un ejemplo de que pueden proponerse metas, trabajar por ellas y alcanzar sus sueños sin permitir que los estereotipos definan hasta dónde pueden llegar”, afirma.
Ocho años de servicio con un propósito: proteger a la comunidad
A lo largo de su trayectoria, la patrullera ha participado en diferentes procedimientos policiales, incluidas capturas de personas señaladas de integrar estructuras criminales de alto impacto, según relata. Para ella, estos resultados representan una oportunidad de contribuir a la tranquilidad de las comunidades y reafirmar el sentido de su vocación.
Más allá de los resultados operativos, reconoce que el verdadero significado de su trabajo está en el impacto que puede generar en la vida de las personas. Cada intervención exige responsabilidad y profesionalismo, pues detrás de la misión policial está el compromiso de proteger la vida, preservar la convivencia y actuar conforme a la ley.
El trabajo en equipo también es fundamental en su especialidad. En el GOES, la confianza entre compañeros, la preparación constante y la coordinación son esenciales para cumplir cada misión, con la convicción de que el profesionalismo debe acompañar cada actuación.
Una historia que inspira a nuevas generaciones
En el marco de la conmemoración del Día de la Mujer Policía, la trayectoria de Viany Vanessa Bermúdez Cortés invita a reconocer el talento, la determinación y el compromiso de las mujeres que contribuyen diariamente a la seguridad del país.
Su mensaje para quienes sueñan con vestir el uniforme es que crean en sus capacidades, se preparen y perseveren ante las dificultades. Los retos no tienen por qué convertirse en barreras; también pueden ser oportunidades para aprender, crecer y demostrar de qué están hechas.
La Policía Metropolitana de Bucaramanga exalta la labor de las mujeres policías que, desde diferentes especialidades y responsabilidades, aportan a la protección de la ciudadanía. Historias como la de esta patrullera reafirman que el talento y la preparación abren caminos y que el liderazgo femenino se fortalece con compromiso y vocación de servicio.
Mujer policía: servicio profesional, protegido y respaldado.