La Policía Nacional de Colombia, a través de la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental, en coordinación con la Fuerza Aeroespacial Colombiana, adelantó en el municipio de Samaná (Caldas) una contundente operación contra la explotación ilícita de yacimientos mineros, logrando la intervención de dos unidades de producción minera ilegal, la inutilización de maquinaria pesada y una significativa afectación a las finanzas de estructuras criminales que atentan contra el capital natural del país.
En el marco de la Operación “Nevado”, desarrollada en zona rural de este municipio, se obtuvieron importantes resultados contra la minería ilegal a cielo abierto. Durante el procedimiento fueron intervenidas dos (02) unidades de producción minera ilícita y se logró la inutilización de cinco (05) excavadoras y tres (03) motores industriales, maquinaria utilizada para la extracción ilegal de minerales, actividad que genera graves impactos ambientales y sociales en la región.
Gracias a esta acción operativa se logró mitigar la afectación directa al río Samaná, evitando el vertimiento de sustancias altamente contaminantes como mercurio, cianuro, combustibles y aceites lubricantes, las cuales representan un grave riesgo para la biodiversidad, las fuentes hídricas y la seguridad ambiental de las comunidades que dependen de este afluente.
Asimismo, la inutilización de la maquinaria permitió una afectación aproximada de $3.200 millones de pesos a las finanzas del Grupo Delincuencial Común Organizado (GDCO) dedicado a esta actividad ilícita. De manera adicional, se impactaron las economías criminales del Grupo Armado Organizado (GAO) Clan del Golfo, específicamente de la Estructura Oliverio Isaza – Subestructura Gener Morales, que obtenía una rentabilidad mensual cercana a $475 millones de pesos, producto del cobro extorsivo del 15 % de la producción minera ilegal.
Al respecto, la Policía Nacional destacó que la Operación “Nevado” reafirma la protección del capital natural como una prioridad estratégica institucional, resaltando que cada intervención contra la minería ilegal no solo preserva las fuentes hídricas y los ecosistemas, sino que debilita de manera directa las finanzas de las estructuras criminales que se lucran de la destrucción ambiental.
Este resultado ratifica el compromiso de la Policía Nacional con la defensa del medio ambiente, la protección de los recursos naturales y la lucha frontal contra las economías ilegales que financian estructuras criminales y generan deterioro ambiental en los territorios.