Disciplina, honor y resultados; los tres pedidos del Presidente a nuevos Comandantes de Fuerza y Director de la Policía.
Bogotá D.C. En una ceremonia militar conjunta llevada a cabo en el campo de paradas ‘Batalla de Boyacá’ de la Escuela de Cadetes del Ejército Nacional, ‘General José María Córdova’, el Presidente de la República, Abelardo De La Espriella, presidió el ‘Acto de Presentación y Reconocimiento’ al ministro de Defensa Nacional, Jorge Eduardo Mora López, y a los generales y almirantes que integran la nueva cúpula militar y de policía.
Ante un selecto grupo de 360 uniformados, representantes de cada una de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, y en medio de un evento protocolario de tradición castrense, fue entregado el cargo y mando del segundo comandante en jefe de toda la Fuerza Pública -después del primer mandatario-, así como también el de todos y cada uno de los altos oficiales que llegan a partir de hoy a comandar las instituciones del Sector Defensa y Seguridad.
Cómo Comandante General de las Fuerzas Militares asumió el Mayor General Erik Rodríguez Aparicio; al cargo de Jefe de Estado Mayor Conjunto del Comando General de las Fuerzas Militares llegó el Mayor General Carlos Enrique Carrasquilla Gómez; de otra parte, el Mayor General José Bertulfo Soto Sánchez, asume como Comandante del Ejército Nacional, lo mismo que el Vicealmirante Javier Alfonso Jaimes Pinilla, encargado a partir de hoy del timón de la Armada Nacional. Al comando de la Fuerza Aérea Colombiana llegó el Mayor General Juan Jaime Martínez Ossa, y a la Dirección General de la Policía Nacional arribó el Mayor General Jesús Alejandro Barrera Peña, este último reintegrado a la institución policial por orden del Presidente de la República.
En su discurso, el Jefe de Estado advirtió que cualquier estructura alzada en armas será catalogada como grupo terrorista y por lo tanto enfrentara con total contundencia la legítima fuerza del Estado. En ese sentido, señaló que durante su administración ningún funcionario estará autorizado a establecer comunicación alguna con los miembros de los grupos terroristas, “aquí no hay espacio para el diálogo. Esa opción está agotada. Los que quieran abandonar la criminalidad pueden someterse a la justicia por los mecanismos establecidos por la ley” sentenció De La Espriella.
El trabajo de los hombres y mujeres de la Fuerza Pública durante los primeros días de administración del Presidente Abelardo de la Espriella, ha permitido la neutralización de 21 cabecillas, la captura de 530 delincuentes, la incautación de 13 toneladas de cocaína y la destrucción de 83 infraestructuras dedicadas a la producción de estupefacientes.
Este gobierno demostrará que Colombia no necesita conceder impunidad a los terroristas para conseguir que dejen de asesinar, y que es posible proteger a la Nación sin arrodillarse, y proteger a la República sin entregar la dignidad del Estado y del pueblo.
Finalmente, el primer mandatario aseveró que Colombia se convertirá en la Patria Milagro de la seguridad y el orden, por lo que no dudó en manifestar su irrestricto apoyo a quienes visten el uniforme y portan las armas de la República, “Soldados y policías de la Patria (...) voy a estar con ustedes apoyándolos, animándolos y respaldándolos. Tienen en este Presidente a un aliado. Estaré frente a ustedes y seré el primero en salir en defensa de su honor cuando pretendan mancillarlo a través de montajes, trampas, persecuciones y falsos procesos”.