En el marco de una ofensiva sostenida contra las redes de apoyo logístico y abastecimiento de explosivos a las estructuras criminales, la Policía Nacional de Colombia, a través de la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL (DIJIN), en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, logró desarticular el Grupo de Delincuencia Común Organizada “Orión”, mediante varias diligencias de registro y allanamiento efectuadas en la ciudad de Medellín y el municipio de Sonsón, en el departamento de Antioquia, así como en los municipios de Lenguazaque, Guachetá, Ubaté y Pacho, en Cundinamarca, donde se materializaron las capturas, por orden judicial, de alias “Mauro”, señalado cabecilla de la organización, junto con cinco de sus integrantes.
Las investigaciones y labores de inteligencia permitieron determinar que el material explosivo era adquirido en países como Bolivia, Chile, Perú y Ecuador. Los cargamentos de explosivos y precursores químicos ingresaban clandestinamente a territorio colombiano por el municipio fronterizo de Ipiales (Nariño), desde donde eran distribuidos al interior del país mediante camuflaje en encomiendas.
Los artefactos e insumos químicos eran ocultados en bultos de fertilizantes agrícolas y transportados a través de empresas de mensajería intermunicipal para evadir los controles de las autoridades, exponiendo a los integrantes de las empresas de transporte y mensajería a riesgos inminentes.
La organización criminal había migrado a una modalidad de desvío de insumos explosivos mediante el engaño a empresas legalmente constituidas y autorizadas, utilizando documentación con información espuria para adquirir material de manera formal y desviarlo posteriormente hacia grupos armados organizados (GAO) y redes de delincuencia organizada.
El material explosivo abastecía zonas de injerencia criminal en Antioquia, Arauca, Cundinamarca y Boyacá, destinado tanto a atentados terroristas contra la Fuerza Pública y la infraestructura crítica como a la explotación ilícita de yacimientos mineros, principal fuente de financiación criminal en esas regiones.
El Grupo de Delincuencia Común Organizada “Los Orión” mantenía un margen de rentabilidad cercano al 200 %, generando ganancias criminales estimadas en 1.830 millones de pesos al año. Mientras que cada detonador era adquirido en el exterior por un valor aproximado de 20.000 pesos, en Colombia se comercializaba hasta en el doble de su precio, dependiendo de la estructura criminal armada receptora.
En el operativo se logró la incautación de elementos clave para la logística bélica y financiera de la estructura criminal, entre los que se encuentran 17.000 detonadores de origen boliviano; 100 kilogramos de clorato de potasio (químico empleado para la fabricación de Artefactos Explosivos Improvisados - AEI); una escopeta calibre 16 y un arma traumática con seis cartuchos; seis cartuchos de diferentes calibres; $7.200.000 en efectivo; nueve teléfonos celulares y un vehículo utilizado para labores logísticas.
Los capturados son alias “Mauro”, alias “Simón”, alias “Chivito”, alias “Paisa” o “Paisita” y otro sujeto. A este último le fueron incautados el vehículo y los 17.000 detonadores.
Con este resultado se neutraliza una línea de abastecimiento vinculada a alias “El Viejo”, presunto enlace de armamento y explosivos capturado el pasado 12 de mayo. A lo largo del proceso judicial adelantado contra esta organización delincuencial, el Grupo Investigativo de Delitos contra la Seguridad Pública y el Terrorismo (GRATE) de la DIJIN ha llevado a cabo ocho capturas y la incautación de más de 6,7 toneladas de explosivos e insumos (incluidos nitrato de amonio y ANFO), 22.100 detonadores, 1.505 barras de indugel y más de 4.000 metros de cordón detonante y mecha de seguridad.
Los capturados, junto con los elementos incautados, serán presentados en audiencia pública ante un juez de control de garantías y la Fiscalía General de la Nación les imputará cargos por los delitos de fabricación, tráfico y porte de armas, municiones de uso restringido, de uso privativo de las Fuerzas Armadas o explosivos, y concierto para delinquir.