Ni sus largos turnos de trabajo, ni la falta de recursos ni el hecho de haber vivido en carne propia una situación de abuso sexual han sido impedimento para que Lucy Ramírez, una quibdoseña de 28 años, trabaje por sacar adelante a niñas y adolescentes víctimas del abuso sexual y lograr que vuelvan a creer en su familia, pero sobre todo, en ellas mismas.
“Lo más importante es que ellas vean que así como yo, también pueden seguir adelante y superarse, uno no puede quedarse en lo que le pasó, sino continuar”, dijo la patrullera.
Desde hace siete años, Ramírez hace parte de la Policía de Infancia y Adolescencia de Chocó, y desde hace uno, trabaja con Fredy Mosquera, su compañero fiel, y de la mano de la Fundación Versalles dicta talleres de sensibilización y superación personal, y comparte espacios más íntimos como hacerse la manicura con ellas, para que sus “princesas”, como las llama, sientan que tienen a una amiga, a una persona en quien confiar.
“Es una excelente mujer y compañera, yo le he aprendido ese cariño por las niñas, esas ganas de salir adelante, su proyección y su entrega; ninguna meta que se fija le queda grande”, contó Fredy. Por su trabajo con las niñas y su esfuerzo por reducir las cifras de menores abusados en Quibdó, Lucy recibió el premio a Mejor Policía de Colombia 2016, un reconocimiento que la impulsa a continuar con su labor y que, además, la hizo acreedora de una casa para sus hermanas y sus cinco sobrinos.